El gran maestro en el arte del crimen
El gran maestro del crimen
Huellas. Eso fue lo primero que observé en aquella tierra embarrada y mojada. Al terminarse, allí estaba la abominable imagen, aquella que fue el inicio de una serie de desgracias pero también de una nueva etapa. Detrás de esas huellas, yacía el cadáver. El primer cuerpo sin vida que observaba en aquel tiempo. Estaba estupefacto, y supongo que es algo común ¿cierto?. Más allá de los interrogantes que me acechaban y la plétora de pensamientos que abundaban en mi mente, recuerdo todo lo ocurrido a la perfección. Retomemos el relato desde el inicio de todo. Era una nublada mañana del 7 de Septiembre de 1996. Como era mi costumbre, me encontraba desayunando mi típico café negro con tres medialunas, mientras leía el periódico de ese día. En ese entonces era estudiante de abogacía en la universidad "Yale University", de gran prestigio social y académico. Cabe aclarar, que no era un estudiante común. En realidad, nunca fui "normal". Siempre rompí todos los paradigmas puestos por la sociedad. Además de que desde que tengo memoria fui alguien apasionado por el conocimiento, obviamente me enfocaba en estudiar derecho y aquello que proponía mi carrera. Sin embargo, decidí adquirir todo el conocimiento de todas las materias que fueran posibles. Mi objetivo siempre fue ser un ser humano completo, que el conocimiento sea la fuente de mi cerebro. Así es como actualmente manejo dominio de varias lenguas (danés, griego, latín, alemán, entre otros), ciencias (realicé numerosos experimentos, análisis del comportamiento humano - tanto físico como interno y neurólogico-), astronomía, literatura (Poe, Conan Doyle, Verne, Cervantes, Exúpery , y muchos otros grandes), además de tantos certificados colgados en mi sala de estudio como alguien se puede imaginar. Una vez hablado de mí y presentarme, lo cual era inexorable para llevar a cabo el relato eficazmente, ya es hora de proseguir con mis hechos. Una vez terminado el desayuno esa mañana, estaba dispuesto a tomar el tren con destino a la gran biblioteca a la cual solía concurrir en busca de libros, como todos, pero por sobre todas las cosas buscaba algo: silencio. Lo cual creo que justamente ese día fue imposible. Arribé al lugar a las 11am, y me dispuse a entrar, de pronto sentí como alguien me tocaba el hombro en busca de respuesta alguna. Era una muchacha, su apariencia era de mi misma edad. Contaba con aproximadamente 23 años, tenía cabello castaño medio enrulado y descontrolado por el viento, llevaba un sombrero violeta viejo, un vestido de hogar y unas zapatillas cómodas como para correr. No era el típico modelo de chica que uno se podría imaginar. Pero eso a mi no importaba. Si, soy observador, pero eso no quiere decir que todo lo que observe, deduzca y entienda sobre una persona me interese en lo absoluto. La chica puso su mirada en mí, jadeó y dejó soltar un suspiro tan exhausto que mostró grandes señales de cansancio . Lo más seguro es que había estado corriendo desesperada por un buen tiempo. Pero.. ¿Por qué me llamaba? ¿Me conocía? ¿Que tendría que ver yo con ella y lo que quería decir? - Buenos días, es usted el señor James McDowell? - Mmm si, el mismo. Qué se le ofrece? - contesté sin comprender como es que sabía sobre mí y que querría. - Perdone Sr. McDowell el atrevimiento, pero realmente estoy desesperada y usted es mi única opción. Primero que nada me presento, soy Jane Dunlow, hija de Agatha Dunlow, quién es profesora de usted en la universidad. Recuerdo que ella una vez comentó acerca de usted, que ya está próximo a recibirse, y que es una persona culta y con grandes conocimientos adquiridos. Es por esta única razón que tomé el atrevimiento de solicitar su ayuda sin siquiera conocerlo. La cuestión es que me encuentro en aprietos. -“Relataré brevemente: Yo me dedico a trabajar como administrativa en Barnes Brothers Corporation, la debe conocer, no hay nadie en esta ciudad que no esté enterado de sus cinturones y carteras de cuero repartidas por todo el continente. El pasado viernes me encontraba yo realizando mis labores correspondientes cuando se acercó un chico con gorra y pinta de trabajador de mantenimiento. Me rogó insistentemente que le entregara un bolso que supuestamente se hallaba en el depósito, parecía demasiado abrumado y agobiado por la situación. Me pareció extraño, pero al ver semejante insistencia me pareció penosamente imposible el no cumplir ese pedido ya que parecía él parecía ciertamente inofensivo, y yo sería muy descortés al no acceder ante tal desesperación. Dijo que era de su pertenencia y que los hermanos dueños de la empresa se la pidieron prestada y ahora él la necesitaba. Atravesé el largo corredor y entré al depósito. Hallé la cartera con la descripción correspondiente. Estaba bastante pesada, pero la entregué y seguí con mi trabajo de ese día. El problema se avecinó, cuando mis jefes reunieron a todo el personal. Estaban a punto de explotar de la furia, les hervía la sangre. Sin duda que alguien había hecho algo que los había Mia Maldonado 3D 3 molestado demasiado. Estaba sorprendida pero no preocupada, debido a que a mi parecer yo no había incumplido ninguna norma. Pero cuando hablaron me quedé anonadada. Dijeron que alguien les había robado una cartera con la misma descripción que de la que yo había entregado el día anterior. Comentaron que era muy importante para ellos y que a aquel responsable se iban a encargar de hacerlo sufrir. Nunca los había visto de tal forma, me dio terror. En la noche de aquel día, al llegar a mi casa dispuesta a redactar una carta para contarle a mis jefes lo sucedido, me encontré con un telegrama. Este decía que si yo contaba algo de lo que me había pasado, me pasaría algo malo a mí y familia. Me asusté. Estoy desesperada. Me angustié de tal forma que decidí quedarme callada, pero hoy pensándolo bien me di cuenta que a alguien debía decirle. ¿La policía? No. Sea quien fuese la persona, estoy segura que se enteraría apenas emitiera una denuncia. ¿Mis jefes? Menos. Y nadie más lo sabe. Solo lo tengo a usted, de quien mi madre habló prodigios sobre su conocimiento y capacidad de afrontar circunstancias difíciles. Espero que aquello sea real, porque de lo contrario habré desperdiciado mi tiempo y oportunidad de romper con el miedo que me invade.” Ella terminó el relato. Quedé anonadado. Nunca me podría haber imaginado que alguien de la nada se aparecería a media mañana rogándome ayuda sobre un tema que no es de interés en absoluto e interrumpir mi rutina. Sin embargo, tenía que admitir algo: Estaba agotado. Estaba agotado de la rutina sin cesar, de estresarme por lo que el estudio me estaba sacando de vida. Porque era así, me iba bien, entendía, pero el estudiar tanto (aunque me encante los saberes) me estaba sacando el “vivir la vida” de lo que tanto hablaban otras personas. Decidí recoger todo el valor posible y le dije a la muchacha que aunque no era nadie preparado a mi parecer para resolver su situación la iba a aconsejar y a ayudar en todo lo que estaba a mi alcance. Así que en primer lugar, necesitaba tener toda la información posible. Le pedí a Jane que me diera ese telegrama. Necesitaba ver de dónde provenía, si habría algún indicio… La señorita me entregó amablemente el papel, arrugado en ciertas partes pero en buen estado. Noté en su semblante cierta esperanza, lo que hizo que me alarmara en cierta manera ya que no sabía si sería capaz en colaborarle a su causa en lo más mínimo. Observé la hoja amarillenta. Leí el texto en ella, pero pude delimitar que era enviada desde la misma ciudad de procedencia, es más hasta podría ser que la haya entregado el emisor mismo Mia Maldonado 3D 4 en la casa. No contaba con sello alguno. Pero hice una observación MUY importante y a la vez estremecedora. "SEÑORITA. LE RECOMENDAMOS NO DECIR NADA AL RESPECTO SOBRE EL TEMA CON SUS PATRONES. DE LO CONTRARIO, NO SÓLO USTED SINO QUE SUS CONOCIDOS PODRÍAN SALIR DAÑADOS” ヤクザ Noté que al pie de la carta estaba LA PLABRA. La palabra Yakuza (ヤクザ), que en realidad es un vocablo derivado de un juego de cartas en la que la peor mano que te puede tocar es un 8 (ya), un 9 (ku) y un 3 (za). Se trata de una organización criminal, la cual es una agrupación subjetiva formada por más de dos personas con carácter estable o con vocación de permanencia por tiempo indefinido Esta palabra hace referencia al crimen organizado. Es una de las más reconocidas en el ámbito de la criminología. Lo sé, porque recuerdo haber leído la enciclopedia de criminología que se haya en uno de los estantes viejos de mi estudio. Pero trayendo la narración nuevamente hacia el tema en cuestión, cabe aclarar que mafia japonesa tiene gran importancia dentro de sociedad japonesa en el sentido de que su integración con el sistema político y empresarial, ha provocado en numerosas ocasiones golpes de estado y decisiones relevantes para el sistema. Se estima que existen más de 3.000 clanes de la yakuza, con un total de 100.000 miembros en todo Japón. Creo que Jane se dio cuenta de mi cara, y la verdad es que si: en un principio quedé estupefacto. Luego me replanteé si esa no sería una broma de parte de alguien mal intencionado. Pero había un interrogante que acechaba mi mente: por qué ese bolso sería tan valioso para que los jefes y alguien x le hagan eso a esta chica, ya que es imposible que la reacción de los jefes como tal sea broma. Corrí a rentar un carruaje, le dí indicaciones a la muchacha de irse a su casa y comunicarse conmigo ate cualquier novedad, yo haría lo mismo. La razón por la que no la llevé conmigo fue debido a que temía que le ocurriera algo, no podría llevar tanta carga en mi consciencia. Me acerqué a las oficinas en la dirección dicha por Jane. Fui disimulando como si estuviera pidiendo entrevista de trabajo. Me presenté como “administrador de finanzas y contador”, Mia Maldonado 3D 5 aunque tenía conocimiento en esa materia estaba dudoso. No sé que se atravesó por mi cabeza para realizar semejante hazaña con tal osadía. Pero creo que fue la necesidad de adrenalina y experimentar algo nuevo, que tenía y llevaba conmigo. Entré. No había nadie en recepción, supuse que era debido a que Jane no había regresado a su trabajo desde lo ocurrido. Las oficinas tenían una buena facha y daba cierta seguridad aquel lugar. Pero algo no encajaba. Sabía que algo de todo eso estaba mal. Me comuniqué con el primer empleado que encontré y le hice saber que necesitaba hablar con sus jefes. Luego de un tiempo de espera pude lograr mi cometido y de un momento a otro me encontraba en frente de dos hombres. John Cooper y Max Cooper. Uno alto, con gafas y francés, estilo de la moda un poco anticuado y expresión como “mirando a la nada, pensando en todo”. El otro en cambio, era muy similar en cuanto a rasgos en su rostro, pero era más bajito y gordo, cachetes rosados como si estuviera expuesto a grandes temperaturas. Ambos miraban hacia mi con una expresión impaciente y se notaba que querían hacer algo mucho más importante que estar allí hablando conmigo. Comencé haciendo un ofrecimiento como si vendiera mis servicios hablando de mi currículum, las cosas que sabía hacer bien, etc. A ellos, les interesó mi propuesta, supongo que por el potencial que cualquiera que escucha sobre mis conocimientos puede observar. Aproveché ese interés e inicié una larga conversación recomendándoles como podrían mejorar las ventas de la empresa, las formas de captar clientes, como tener mayor capital, entre otros. Vislumbré que eran ciertamente ambiciosos. Lo cual llamó mi atención en gran manera, debido a lo que estaba investigando. Hice preguntas sutilmente, de a poquito averiguando aquello que me interesaba. Me enteré de que en el depósito guardaban supuestamente toneladas de bolsos de diferentes ediciones y de “gran valor económico”, para la empresa. Indagué más sobre el asunto, no estaba conforme y creo que en parte aquello me jugó en contra. Hoy en día me doy cuenta que fue necia esa actitud de mi parte, pero aquello realmente me estaba intrigando y TENÍA que llegar al fondo del asunto. En un instante John se dio cuenta de mi actitud. Me miró con furia y le dijo a su hermano y colega: Max, este tipo nos está estafando! Míralo, sacando toda nuestra información creyéndose el muy listo! Merece una paliza. Max me miró fijo, en ese instante sentí escalofríos. Se levantaron y abalanzaron contra mí, exigiéndome que les dijera toda mi información y que “jefe” me enviaba. Lo primero que se me ocurrió en ese momento fue susurrarles al oído: Mia Maldonado 3D 6 “YAKUZA”. Se quedaron duros inmediatamente. Parecía que estaban en el momento de más debilidad en sus vidas. Aunque sabía que aquello que estaba por hacer no era cien por ciento legal, actué. Ya que en su momento se me había enseñado artes marciales, puse en práctica esas clases que tan caro me costaron. El Krav Magá es una de las técnicas de combate que mayor efectividad ofrece al momento de defendernos de un agresor. Su principal premisa es terminar rápido con el combate y ocupar cualquier medio para que esto sea así. Decidí emplearla para inmovilizar rápidamente a los hermanos Cooper con aquello que contaba en el lugar. Se me dificultó más de lo que esperaba, con John no tuve problema alguno, pero Max presentó bastante resistencia y fuerza. Al cabo de varios minutos de Lucha logré inmovilizarlos a ambos y recurrí a la amenaza e interrogatorio de manera inteligente. Les dije: “Yo sé que están vinculados con un grupo extraño de gente, el cual sospecho que es una mafia muy peligrosa. Ustedes, señores están ya perjudicados con la justicia, no son tan inofensivos que digamos. Pero pueden tener mucho más derecho de justicia y menos años de condena y castigo si cooperan conmigo. Díganme YA MISMO que hacen, que relación tienen con esta mafia y por qué es tan importante el bolso que hace poco tiempo se desapareció de este galpón. John, suspiró y rendido porque sabía que finamente habían caído decidió confesar aunque su hermano no estaba de acuerdo. “Le confieso ahora Sr. McDowell debido a que ya me había cansado de manejar esta vida y preferiría estar en la cárcel que seguir al acecho de ELLOS. Voy a contarle brevemente porque la verdad es que no quiero ir con rodeos. Cuando con Max ambos éramos jóvenes, nuestro padre se asoció con un grupo el cuál se encargaba de realizar crímenes, pero no cualquier tipo de crímenes. Eran crímenes altamente organizados y ejecutados a la perfección, con grande impunidad y ganancias económicas. Él era parte de uno de los clanes más temidos. Aquello comenzó en Japón, pero muchos de los integrantes emigraron junto a sus clanes, haciendo que este grupo sea reconocido por muchos y temido mundialmente. Debe entender, Sr McDowell, que nosotros crecimos con ese ejemplo, así que como debe suponer al crecer seguimos los pasos de nuestro padre. Este año me harté, no quería saber nada más con el torturar, matar, estafar ni nada de eso. Simplemente quería una vida “normal”, era tanto pedir? Así que insistí a Max para retirarnos. Nuestros compañeros se lo tomaron de la peor manera posible. Y como joya a todo lo que nos estaba ocurriendo Max decidió robarles una gran suma de dinero por todo lo que nos habían hecho sufrir desde que Mia Maldonado 3D 7 entramos al grupo. Ese acto de cólera fue aquel que inició esta disputa. Ellos no han dejado de mandarnos amenazas y mensajes los cuales nos irritan pero a la vez nos llenan de terror debido a que sabemos lo que son capaces de hacer. Ya he cumplido señor, ahora espero que usted haga justicia y haga pagar por cada una de las atrocidades que cometieron esos desgraciados.” Luego de esa gran confesión, me dí cuenta y caía en razón que tenía mi primer caso. Mi primer crimen visto en primera persona y lo estaba resolviendo! Pero no debía adelantarme. Llevé a la comisaría a los hermanos Cooper para que los interrogaran expertos y policías. En la espera envié dos telegramas. Uno a la señorita Dunlow y otro a un destino inesperado. Esa misma tarde me encontraba todavía en la comisaría cuando llegó Jane. Me preguntó como iba todo y dijo que seguía aterrada. Le comenté que ya no había de que preocuparse, estaba todo solucionado. Me miró sorprendida. Le transmití todo aquello que había vivido con ambos hombres, la confesión y le expliqué como actuaba la verdadera mafia quienes hacían daños a muchas más personas aparte que de ella. Quedó impresionada por como me había desenvuelto en los hechos. De pronto su sonrisa se apagó. Me dijo: - Perdone Sr. McDowell, pero es que si es así todo lo que usted me está contando entonces la mafia sigue impune y podría cometer mucho más crímenes incluso en este momento. - Quédese tranquila- le contesté- ellos ya están bebiendo de su propio veneno. Simplemente les envié un telegrama muy parecido al que le habían enviado a usted pero con ciertas siglas y símbolos que ellos mismos entenderán a la perfección. Son las coordenadas de un supuesto encuentro, que en realidad debería ser con los Cooper, pero en su lugar se encontrarán a policías armados listos para llevarlos al lugar que les corresponde: la comisaría. Deberían ser encontrados por la justicia en este mismo instante. Ya que aunque no se lo mencioné, al hablar con los Cooper y estar en ese depósito pude divisar el nuevo destino al que se dirigía la mafia que al parecer les había advertido a los hermanos donde estarían para un supuesto encuentro supongo. Es más, voy hacia el lugar ya mismo. Usted quédese tranquila. A partir de este momento ya deja de ser parte del problema y puede estar segura de que está a salvo. Así que me despedí de ella y me dirigí a la dirección en donde supuse que me encontraría la escena de captura de los criminales. Pero además de encontrarme a seis hombres capturados, encontré algo más en ese terreno baldío. Huellas. Eso fue lo primero que observé en aquella tierra embarrada y mojada. Al terminarse, allí estaba la abominable imagen, aquella que fue el inicio de una serie de desgracias pero también de una nueva etapa. Detrás de esas huellas, yacía el cadáver. El primer cuerpo sin vida que observaba en aquel tiempo. Estaba estupefacto, y supongo que es algo común ¿cierto?. Más tarde se me informó que uno de los hombres gritó: “Das ist alles. Ein guter Krimineller weiß, wann er aufgeben muss. Aber ein Meister dieser Kunst weiß, wann er sein eigenes Elend beenden muss.” Lo cual traduje como: “Esto es todo. Un buen criminal sabe cuándo rendirse. Pero un maestro en este arte sabe cuándo acabar con su propia miseria.”

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